Las visiones del chamán
Todo producto o empresa tiene un mensaje implícito, así funcionamos cognitivamente, a fin de cuentas nuestro propio ADN es simplemente un mensaje, un tipo de información único.
A veces una empresa intenta verbalizar ese mensaje y exponerlo en los diferentes soportes visibles de la compañía y cuando lo consigue se da cuenta de que el mensaje ha quedado silenciado, parcialmente desactivado... es este momento cuando la empresa se percata de que su ejercicio resulta del todo insuficiente, las palabras no consiguen albergar todo el concepto inicial.
Un director de arte actual es ante todo un comunicador, después es un visualizador pues a partir de unos conceptos sencillos es capaz de "sentir" la imagen antes de verla.

El ejercicio de ponerse en manos de una dirección de arte en la que se confía es un acto muy primitivo, muy tribal, de ahí que nos refiramos a estas lineas como "las visiones de chamán". El director de Arte es una figura muy parecida pues anda todo el día jugando con conceptos incorpóreos y etéreos.
Normalmente nos enseñan que el arte es una actividad elevada reservada tan solo para unos pocos privilegiados tocados por la mano divina. Nada más lejos de la realidad, Arte es cualquier cosa que trate de comprender el mundo en una forma plástica o conceptual. Vale casi todo, una tipografía un simple color, una determinada música...
Por eso un director de arte debe unir y encontrar nexos entre las diferentes formas de identidad de un proyecto para conseguir cerrar un concepto convincente, un mensaje bien definido y modulado.
Os proponemos mirar desde fuera todos los objetos y soportes visibles de vuestra empresa en un ejercicio de auto crítica, en busca del mensaje que que desearíais ver. Es un experimento la mar de interesante. Llamadnos y contadnos.
